La respuesta es muy clara: simplemente Jóvenes Sin Fronteras. Detrás de todo esto simplemente hay jóvenes cómo tú, con muchas ganas de servir a nuestro país y sus habitantes en los rincones más aislados; jóvenes que buscan a Cristo en el amor a los más desposeídos; jóvenes con un profundo cariño a la UC.


El proyecto se organiza en un equipo de aproximadamente 90 personas que trabajan en conjunto a través de todo el semestre. El equipo se conforma de 2 jefes generales y 9 comisiones (Financiamiento, Logística, Proyecto, Difusión, Comunicaciones, Insumos, Formación, Eventos y Transportes). Estas comisiones preparan arduamente cada paso que daremos en nuestros trabajos. Además se cuenta con un directorio de ex-jefes generales, cuya función principal es entregar continuidad al proyecto, mediante el estudio del desempeño de los trabajo, colaboración directa en la organización y toma de decisiones a largo plazo.


Los trabajos mismos duran alrededor de 12 días, durante el mes de julio (en invierno) y durante el mes de enero (en verano). Se visitan alrededor de 16 localidades, cuya determinación corresponde a un trabajo previo entre el equipo, municipalidades y juntas de vecinos. Los voluntarios se dividirán en grupos de 10 personas, de distintas edades y carreras, los cuáles alojarán en escuelas y sedes sociales durante el proceso de los trabajos.

 

Todo el transporte y logística se realiza en coordinación con las Fuerzas Armadas, sólido apoyo para el proyecto durante cada semestre. Ellos colaboran en la repartición de materiales, una semana antes de que comiencen los trabajos. Como es ya tradición, el Ejército recibe y despide a los voluntarios en un regimiento próximo a las localidades de trabajo, y se encarga de la movilización de cada uno de los grupos.